El Senador acusa al partido Centro Democrático de dilatar el debate lo mismo que a gremios como la SAC, Fenavi y Fedegan. “Creen equívocamente que el Acuerdo va a ser un obstáculo para el desarrollo del campo y sus actividades”.
Olga Cecilia Guerrero / Periodista ambiental
Colombia todavía está lejos de pertenecer al grupo de países que han ratificado el Acuerdo de Escazú, primero en América Latina y el Caribe en promover la protección de los líderes ambientales.
El país cumplió el primer gran paso, firmarlo. Ahora debe refrendarlo, para lo cual debe aprobar un proyecto de ley en el Congreso, que en este caso fue presentado en julio de 2020 por el presidente de la República, con nota de urgencia.
Dicho proyecto logró luego de cuatro aplazamientos una sesión virtual el 4 de noviembre de 2020. ¿Qué ha pasado desde entonces?
Antonio Sanguino, senador y candidato presidencial por el partido Alianza Verde es uno de los mayores impulsores del Acuerdo. Hace parte de la Comisión Segunda del Senado y a lo largo de 2020 insistió en que Colombia debía ser país número 11 en ratificarlo. ¿Por qué no se cumplió su propósito?
Red Prensa Verde conversó con el congresista sobre la causa del estancamiento del proyecto.
¿En qué se ha avanzado después del primer debate?
Vino el receso legislativo entre diciembre y marzo, tiempo en el que no se podía tramitar el proyecto de ley de ratificación del Acuerdo. Eso sumado a la estrategia de dilación del Gobierno, sobre todo de sus congresistas, no se ha podido citar a las comisiones segundas de Senado y Cámara para tramitar el proyecto.
Adicionalmente, se había previsto adelantar dos audiencias públicas, una en Cúcuta y otra que está por realizarse en Medellín de manera semipresencial. También se vino el tercer pico de la pandemia, tema que se ha usado como argumento para no convocar la audiencia y por tanto no se proceda a citar a las comisiones conjuntas para votar el proyecto.
Para infortunio de Colombia, una muestra de inseriedad de este gobierno es que entró en vigor el Acuerdo de Escazú sin que haya sido ratificado por Colombia.
¿De qué sirvió el mensaje de urgencia del presidente Duque?
Sí, el proyecto fue presentado el 20 de julio de 2019 con mensaje de urgencia pero eso parece una lavada de manos del Gobierno para aparentar su interés, cuando al tiempo no hace ningún esfuerzo en el Congreso para persuadir y convencer a su propia bancada y a su propia coalición para que el proyecto se tramite y se apruebe, como es el compromiso que Colombia había venido forjando con los países de América.
Más aún, Colombia había sido uno de los protagonistas y había jugado un papel de liderazgo tanto en el Acuerdo como en la discusión que le dio origen y en las acciones diplomáticas en los países donde ya aconteció la ratificación.
¿Puede explicar en qué consiste la estrategia de dilación que denuncia?
Los sectores del Centro Democrático, sectores negacionistas, enemigos de la lucha contra el cambio climático y sectores de los más atrasados del mundo empresarial colombiano, la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan), la Federación Nacional de Avicultores, principalmente, gremios económicos que equívocamente creen que el Acuerdo va a ser un obstáculo para el desarrollo del campo y las actividades que ejercen.
No han querido entender que este Acuerdo lo que hace es ofrecer certeza jurídica y resolver dilemas jurídicos y normativos que permitan que el desarrollo económico del país ocurra con los más altos estándares ambientales y permita además comprometer aún más a los funcionarios, a las instituciones y al Estado colombiano en la protección de los líderes ambientales.
¿Si habla del Centro Democrático significa que el exsenador Álvaro Uribe está detrás de esta estrategia?
No sé si él en persona, pero sus alfiles en el Congreso sí.
En el país no cesan las amenazas, asesinatos y destierro de líderes ambientales en diferentes departamentos
No, hace poco fue asesinada una gobernadora indígena en el Cauca, cuando son los indígenas los más comprometidos en las causas de defensa de los recursos naturales.
Al escuchar las intervenciones de la sesión se puede entrever que hay desinformación sobre el Acuerdo de Escazú por parte de algunos congresistas.
No solo desinformación sino malinformación deliberada, sectores políticos y empresariales que son negacionistas del cambio climático y que tienen un discurso que niega la existencia del cambio climático global y quieren un modelo económico de espaldas a las apremiantes circunstancias que enfrenta el planeta y de espaldas a la crisis climática. Son sectores que entienden la generación de riqueza como una actividad extraña a la causa de la vida y del ambiente.
Con tanta presión por un No, ¿es factible que el Acuerdo pueda salir adelante?
Son sectores muy ligados al partido de Gobierno, hay tres alternativas. Una es que la presión de la movilización ciudadana, recordemos que el gobierno se comprometió con el Acuerdo en el marco del paro nacional de 2019.
Lo otro que se puede hacer es si la ciudadanía es eficaz en hacer control. Es garantizar o trabajar por una mayoría en las comisiones segundas para la aprobación de este proyecto, cosa que no ha sido fácil porque el Gobierno ha jugado una actitud contemplativa respecto a la oposición que frente al proyecto han expresado los congresistas ligados a estos gremios económicos.
Y la última que un próximo Gobierno, el que se elija en 2022, saque adelante el proyecto con una nueva mayoría en el Congreso.
Contexto:







No se requiere que se reglamente la consulta previa porque el Acuerdo es para todos los colombianos no solo para comunidades indígenas o que estén sujetos de consulta previa.
No quise firmar ninguna ponencia solo quería escuchar al Gobierno. Fue una iniciativa presentada por el propio Gobierno, como debe ser, por seis carteras, como será de importante el tema que es para seguir afianzando la legislación colombiana que tenemos a través del Acuerdo, que es algo que ya esta en la Constitución como la participación, la información pública, la justicia y la defensa de quienes defienden el ambiente. Y
Antes de empezar a debatir hay que desvirtuar en quién solicita las consultas previas.
Ernesto Macías, Huila, senador Centro Democrático:
El Gobierno debe ocuparse primero de reglamentar las consultas previas. Este tratado puede estar introduciendo reformas de las consultas previas que no se han reglamentado. Algunos ambientalistas advierten que no se ha hecho consulta previa a la consulta. No hay consulta a la consulta esto puede generar una verdadera incertidumbre en proyectos estratégicos en Colombia como por ejemplo el tramo Mulalo-Loboguerrero, proyecto estratégico de infraestructura que conectará al Océano Pacífico y que no se ha podido destrabar porque la consulta previa no tiene términos, no se ha reglamentado lo mismo que en la vía que viene de Nariño a Popayán. Tengo reparos sobre la conveniencia de ratificar este tratado y
El Acuerdo si perjudica a Colombia y a los colombianos,
Manifiesto mi preocupación por un Acuerdo que tiene condiciones de globalidad que no reconoce y por el contrario afecta la autonomía de nuestra nación, donde ya hay regulaciones y leyes que salvaguardan el ambiente natural. No necesitamos eso. Tenemos características muy específicas en el desarrollo rural y en el desarrollo ambiental de nuestros los pueblos,
Pido no precipitar la votación sino que haya un camino de concertación para la ratificación del Acuerdo. Hay algunas dudas y quisiera concertar cómo resolver esas inquietudes y luego buscar los votos para que se aprobado.
Celebramos que se han llevado a cabo dos audiencias públicas, el problema es que estas dan claridad o mantienen las dudas; en este caso las dudas se han mantenido y por eso es necesario profundizar el debate.
Preocupa el tema de la neoinquisición porque este Acuerdo es todo o nada. No creo que este bien despreciar dudas de los sectores productivos y muchos congresistas, no se le puede tener miedo al debate. Hay temas de fondo sobre soberanía, conflicto de jurisdicciones y muchas cosas que merecen aclararse.








