A los 91 años, falleció en Bogotá el ingeniero Julio Carrizosa Umaña, uno de los pioneros del ambientalismo en Colombia.
«El azar geológico y climático gestó, en la esquina noroeste de América del Sur, un conjunto extraño, unido en la historia por necesidades, intereses, caprichos y pasiones, hoy llamado Colombia. Como si hubieran emergido siete planetas provenientes de lugares diferentes del cosmos, su territorio reúne un mosaico complejo que proporciona la mayor biodiversidad por área del planeta y una variedad extraordinaria de paisajes».
Así definió el país el ingeniero Julio Carrizosa Umaña, fallecido en Bogotá a los 91 años y considerado uno de los forjadores del movimiento ambiental colombiano.
El texto corresponde a los párrafos iniciales de Una invitación al realismo, tal como tituló la introducción del libro ‘Colombia compleja’, una de sus obras más reconocidas.
Fue Colombia el motor de su actividad desde la década de los 60, acompañado de Alegría Fonseca y Margarita Marino, con quienes mantuvo cercanía hasta el final de sus días. Junto a ellas y a profesionales como Manuel Rodríguez, Carlos Fonseca, Gustavo Wilches, Manuel Guzmán Henessey , entre otros, sentó las bases de lo que hoy es el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP).
Nació en Bogotá el 30 de mayo de 1935; estudió ingeniería civil en la Universidad Nacional, realizó un máster en administración pública en la Universidad de Harvard y en economía en la Universidad de los Andes. También se especializó en fotogrametría y cartografía en la Universidad de Ohio.
Carrizosa recibió numerosos homenajes y reconocimientos en vida. Tanto él como el grupo de ambientalistas pioneros han relatado en escenarios académicos e institucionales historias y anécdotas sobre las primeras batallas en la estructuración y creación de los primeros parques nacionales naturales como la Cueva de los Guácharos, en el Huila, o la defensa del Tayrona de terratenientes y narcotraficantes.

Un código vigente
Carrizosa Umaña entendió que el ambientalismo naciente debía estar soportado en normas y desarrolló el Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente, adoptado mediante el Decreto Ley 2811 de 1974.
Ese fue el año en que falleció su padre, Julio Carrizosa Valenzuela, quien fuera ministro de Educación durante el gobierno de Olaya Herrera, dos veces rector de la Universidad Nacional (1942-1944 y 1950-1954), fundador y decano de la primera Facultad de Ciencias de esta universidad y fundador de la Academia Colombiana de Ciencias. De esto hace ya 52 años.
Dicha norma ha sido catalogada por sus colegas como de avanzada para la época. Según el texto Cincuenta años del Código de Recursos Naturales: propuestas de innovación jurídica para un futuro sostenible de la Universidad Externado de Colombia, en 2024, indica que lograr que el medio ambiente se erigiera como patrimonio común de la humanidad y que su protección y salvaguarda fueran las premisas de un texto normativo no fue una situación menor, más aún si se recuerda que el código es una norma previa a la Constitución Política de 1991.
“De esta manera, entender que la preservación de las riquezas naturales de un Estado era la única vía para garantizar la supervivencia de la especie humana, presente y futura, fue una consideración de avanzada que guió el desarrollo de los pueblos bajo la premisa de su uso sostenible”.
Advertir las diferencias
Para Carrizosa fue fundamental entender qué hace diferente a Colombia. “Hemos seguido caminos ligeramente diferentes desde las primeras migraciones prehispánicas hasta la coyuntura actual y esos caminos dejan cicatrices en cada nación”.
Consideró que algunas de estas diferencias son estructurales y se deben a las características físicas, biológicas y químicas del territorio. Otras se han construido a lo largo de la historia.
“Comprender qué es lo que nos hace diferentes es fundamental para decidir acertadamente sobre el rumbo del país y sobre nuestras propias vidas. El pensamiento ambiental complejo ayuda a identificar las áreas y los puntos específicos que describen nuestras diferencias”.
Retorno al territorio
A lo largo de su libro cumbre, recopiló una serie de datos históricos que complementó con su visión de la guerra, los gobiernos, la incidencia extranjera, el indigenismo, el narcotráfico, la economía, la desigualdad o la felicidad. Pasó por las estructuras físico-bióticas, la biodiversidad, la orogenia, las glaciaciones, la megabiodiversidad y el territorio marino.
Carrizosa escaneó el país en todas sus estructuras posibles y dimensionó su población, su futuro ecosistémico y social.
Por ejemplo, al mencionar que en Colombia han sido identificados 62 tipos de ecosistemas, expresó: “El concepto de sistema, como otras construcciones mentales, ayuda a comprender la realidad, pero no alcanza a incluir la totalidad de su complejidad”.
Y agregó: si la sostenibilidad del planeta requiere la desmaterialización del consumo, es en esos escenarios adonde se debería dirigir la educación ambiental informal.
“El ambientalismo debería tomar conciencia y retornar a sus orígenes territoriales, ecológicos, aquellos que le demuestran instantáneamente y en cualquier lugar la realidad y la validez de su misión”.

Ambientalistas de trayectoria, incluido Julio Carrizosa, crearon un movimiento llamado ‘Sí Ambiental’ en 2016, de cara al proceso de paz del gobierno de Juan Manuel Santos. Imagen: Archivo RPV.
La complejidad
El ambientalista dejó en claro que la alta humedad de la cordillera de los Andes en el territorio colombiano lo separa de las características ecosistémicas de otras naciones suramericanas, por los grandes ecosistemas intertropicales, incluidos el amazónico, el orinoquense, el del Pacífico húmedo y el del Caribe, y que los valles, vertientes, mesetas y altiplanicies de los Andes constituyen, por su clima, ámbitos excepcionales para la vida.
“Estas asombrosas combinaciones han sido a menudo interpretadas como riquezas económicas y eso, creo yo, ha conducido a interpretaciones erradas de nuestras capacidades. Más que rico, nuestro territorio es extremadamente complejo”.
Pero no es lo único. Para él, la extrema complejidad no determinó pero sí influenció la forma como se pobló y definió el país. “Y todavía interviene con fuerza en nuestros destinos, a pesar de las teorías sobre el éxito de la globalización en un planeta plano, sin diferencias espaciales”.
Es aquí donde señala tres procesos determinantes para Colombia: el ejercicio de autoridad en el territorio, la acumulación de capital y el poblamiento.
Y así describió la complejidad en todas sus variables, ecosistémica, hídrica, geológica, edafológica y atmosférica. Pero también habló de la simplicidad.
Fijó como estrategias para esta sociedad compleja: “cambiar el dogmatismo por la sabiduría, la simpleza por la precaución, el desdén por el respeto, la trampa por la creatividad, la violencia por la solidaridad y el placer, la cortesía por la felicidad”.
Expresó que ser complejos también significa «ser conscientes de cómo somos, de la fuerza de nuestros instintos y de nuestros sentimientos, de las posibilidades de nuestra libertad y de las responsabilidades de vivir en sociedad». De que en nuestro interior nos sabemos capaces de odiar y amar con la misma fuerza, que el mismo día podemos ser egoístas y altruistas, y que es muy difícil que nos dejemos morir de hambre o de sed”.
Legado
Como calculista, jefe de Fotogrametría, director de Catastro y director general del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), entre 1957 y 1973, lideró levantamientos cartográficos nacionales iniciales a las escalas 1/25.000 y 1/6.000, catastros masivos e introdujo los primeros enfoques ambientales y de geografía económica en la entidad.
Como gerente general del Instituto de Recursos Naturales No Renovables, (Inderena), entre 1973 y 1978 impulsó la consolidación del ya mencionado Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente, considerado por ambientalistas colombianos como un hito legislativo en América Latina.
También fue director del Instituto de Estudios Ambientales (Idea), cofundó la maestría en Medio Ambiente y Desarrollo y consolidó la investigación sobre la relación sociedad-naturaleza.
Fue miembro del Foro Nacional Ambiental (FNA) y de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Accefyn), donde participó en la formulación de recomendaciones de política pública ecológica en el país.
¿Como lo recuerdan?
Foro Nacional Ambiental: De su trayectoria se destacan distintos aportes. Desde la dirección del Instituto Geográfico Agustín Codazzi y del INDERENA, fue protagonista de hitos de la historia ambiental colombiana, entre ellos la creación de áreas protegidas y la construcción del Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente. Fue miembro honorario de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas Físicas y Naturales, Doctor Honoris causa de la Universidad Nacional de Colombia y condecorado con la Orden de la Democracia Simón Bolívar.
Como académico, investigador y pensador, nos deja también una valiosa obra intelectual y una invitación permanente a comprender la complejidad ambiental del país. Su pensamiento, sus enseñanzas y su ejemplo permanecerán en las generaciones que continúan trabajando por Colombia y por la protección de la vida.
WWF: Su pensamiento y su compromiso con el país dejaron una huella profunda en la gestión ambiental. Su legado, ideas, investigaciones se ven hoy en las generaciones de ambientalistas que ayudó a formar. Como director del Instituto Geográfico Agustín Codazzi y del Inderena, fue arquitecto de la creación de al menos 17 parques nacionales naturales y de instrumentos para la protección de nuestros recursos naturales.
Universidad Nacional: Una vida dedicada a defender la riqueza natural de Colombia. Rendimos homenaje a Julio Carrizosa Umaña, pionero del ambientalismo, egresado y profesor por 40 años, cofundador del Instituto de Estudios Ambientales (Idea) e impulsor de 17 parques nacionales.

Julio Carrizosa, atrás a la derecha, abrió el camino a diferentes generaciones del ambientalismo en Colombia. En esta imagen, hizo parte de la delegación de líderes ambientales durante la presentación del Acuerdo de Escazú en el gobierno de Iván Duque. Imagen: Efraín Herrera / Presidencia de Colombia.
Contexto:
Accede a Colombia compleja:
https://sogeocol.edu.co/Catalogo/Colombia-compleja.pdf
Imagen portada: Julio Carrizosa Umaña, tomada de Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC).




