Flora de Mariquita inspira calendario del Real Jardín Botánico
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En homenaje al lugar donde se inició la Expedición Botánica, la edición 2027 del almanaque de esta institución española está dedicada a la flora ancestral mariquiteña. Red Prensa Verde habló con su directora, quien trabaja en proyectos para fortalecer el museo y el Bosque Mutis de ese municipio tolimense.
Olga Cecilia Guerrero / Red Prensa Verde
El Calendario 2027 del Real Jardín Botánico, adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con sede en Madrid, España, fue dedicado a San Sebastián de Mariquita, Tolima, donde se gestó la Real Expedición Botánica.
Fue en esta población donde el sabio José Celestino Mutis, financiado por el virrey Caballero y Góngora y, bajo el mandato de Carlos III, emprendió el 29 de abril de 1783 una misión que duró 33 años para realizar un inventario científico y artístico de la flora y fauna del Virreinato de la Nueva Granada. Es decir, para conocer la biodiversidad de entonces.
El inventario consignó 20 000 especies vegetales y 10 000 animales, que constituyen “el despertar de la conciencia científica y los albores de la divulgación de la ciencia en el país”, como lo catalogó la investigadora Mary Luz Vallejo en su libro Una historia todavía verde.
La inspiración
Mariquita, de 40 600 habitantes, conocida como la Puerta de la Ruta Mutis y capital frutera de Colombia, está ubicada a 150 kilómetros de Bogotá, tiene una altitud de 495 m.s.n.m., y su temperatura promedio es de 26 °C.
De este cálido lugar surgió la inspiración para registrar, mes a mes, una selección de figuras florísticas realizadas entre 1783 y 1791 por los botánicos e ilustradores de la época.
Los dibujos elegidos son de plantas magnólidas, aristolochiáceas, dos monocotiledóneas, heliconiáceas, orquidáceas, eudicotiledóneas, cinco del grupo de las rósidas y cuatro de las tubifloras astéridas.
Tras las huellas de Mutis
A finales de enero de este año, un equipo del Real Jardín Botánico recorrió los escenarios donde transcurrieron la vida y la obra de José Celestino Mutis. Un viaje catalogado como “significativo al poder contemplar documentos manuscritos del propio botánico: caligrafía serena, trazos firmes y pensamiento ordenado”, describió su directora, María -Paz Martín Esteban.
Tres meses después de su visita, la directora fue nombrada madrina del Bosque y del Museo Mutis por Funbotánica, organización que, a su vez, recibió el reconocimiento oficial como ‘Entidad Museal’ por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.
Así, siete meses después del recorrido por el país, y mientras caminaba por el Paseo del Prado, en Madrid, la botánica dialogó con Red Prensa Verde sobre la publicación y los proyectos en marcha con organizaciones colombianas.

¿De dónde surge la idea de elaborar un calendario sobre la flora colombiana?
Dentro de esta colaboración que tenemos con Funbotánica, queremos potenciar el bosque de Mariquita, pues una de las acciones era que, en el calendario que llevamos publicando desde hace muchísimos años en el Jardín Botánico, este año todas las especies, que son 12 más la que sería la portada, fueran especies descritas del bosque de Mariquita. Fueron descritas en la Real Expedición de Mutis a finales del siglo XVIII.
¿Cómo escogieron 13 imágenes entre tanto material de archivo y decenas de dibujos de la colección?
Sí, bueno, no ha sido fácil porque de Mariquita hay algunos cientos de especies. Entonces, actualmente se han seleccionado esas 12 y la portada. El fin es que pertenezcan a diferentes familias botánicas y en su aspecto artístico, que sean diferentes, porque es un calendario que además lleva cuatro láminas que luego se pueden enmarcar.
¿Quién hizo la selección?
La selección de las imágenes la ha realizado José Luis Alonso, nuestro especialista en botánica, quien vivió 25 años en Colombia y también es profesor en la Universidad Central. Entonces, él ha hecho una selección muy cuidadosa y con mucho cariño de las láminas de Mariquita. Tenemos y tendríamos para más calendarios, por supuesto, pero este año, bueno, en especial lo hemos querido dedicar a Mariquita por eso.
¿Hay alguna lámina especial en el calendario?
Entre las 12 láminas está la Pasiflora mariquitensis, que se describió, es una planta preciosa y que hacía muchos años que no se no se había encontrado y parecía que estaba extinta, ¿no? Y, sin embargo, hace unos poquitos años, cuatro o cinco, se volvió a describir en Mariquita.

Passiflora-Mariquitensis-San-Sebastian-de-Mariquita.
Imagen: Funbotánica.
¿La decisión de este homenaje es el resultado de la visita de enero pasado?
Sí, para mí fue una experiencia buenísima poder conocer de primera mano el Jardín Botánico de Bogotá e ir a Mariquita; estuvimos dos días en el Bosque Mutis para conocer los caminos, porque, con la colaboración que tenemos con Funbotánica, lo que queremos es tener rutas para que haya visitas guiadas y experiencias con colegios, o sea, potenciar mucho ese legado de Mutis con una biodiversidad fantástica. Me parece una ciudad preciosa, pequeñita, con mucho encanto y creo que tiene mucho potencial para lo que decimos de desarrollo de patrimonio. También el aspecto histórico y cultural.

Aristolochia cordiflora, imagen del mes de noviembre. Imagen: RJB – CSIC.
Hablemos de lo que le significa ser madrina del Museo Mutis
Es un nombramiento con mucho prestigio porque viene de Fubonbotánica, que está relacionada directamente con uno de los grandes sabios que tenemos en España y que compartimos cariñosamente con Colombia, porque yo sé que para los colombianos es el sabio Mutis siempre, ¿no?
Para mí es un privilegio ser la madrina de esa Casa Museo y del Jardín Botánico de Mutis.
Desde su experiencia en el RJB, ¿cómo se puede potenciar el conocimiento que hay en el museo de Mariquita y la riqueza del Bosque Mutis?
Todas las ideas que tenemos necesitan financiación. Entonces, lo primero es ir al bosque y hacer expediciones para volver a catalogar todo lo que hay allí, ver si hay alguna planta que se ha extinguido y qué hay de nuevo. La idea es realizar dos o tres expediciones botánicas; estaremos en un grupo de tres o cuatro investigadores y compañeros, y luego también con la Universidad de Ibagué, el Jardín Botánico de Bogotá y Funbotánica, por supuesto.
También tenemos interés porque yo soy micóloga y, cuando hicimos las dos incursiones al Bosque Mutis, para mí fue fantástico ver, en cada metro, una especie distinta de hongo.
Hay muy poco estudiado en el Bosque Mutis en esa parte de los hongos, entonces yo quisiera aprovechar ese tiempo de esas tres expediciones a lo largo de los próximos 18 meses, contando desde el 2007, y luego, si se nos une algún zoólogo, pues también estudiaremos la parte animal.
¿Cuál es el estado de conservación del bosque?
Una de las cosas que nos sorprendió, hablando con mi compañero José Luis, fue que pensábamos que el bosque iba a estar más deteriorado y, sin embargo, lo encontramos en muy buenas condiciones. Eso sí, había perdido extensión; solamente ahí, ahora, de las 600 hectáreas, quedan 100.
Entonces, lo que hay que hacer es conservar esas 100 hectáreas. Ya tenemos también un compromiso con la Alcaldía de Mariquita de que no haya personas que tomen terreno y así mantenerlo.

La portada del calendario 2027 es una planta muy representativa del bosque húmedo tropical de Mariquita, el “cacao esquinado o de cintillas”, la malvácea ‘Theobroma pulcherrimum’. Imagen: RJB – CSIC.
¿Cómo va el reto de la segunda expedición botánica?
Es y va a ser un reto. Yo creo que, por lo menos en la semana que estuvimos allí, en toda la zona de Bogotá, Mariquita e Ibagué, lo que sí vimos es que hay un gran interés por retomar y actualizar todos estos datos desde la Universidad de Ibagué. Lo mismo que el Jardín Botánico de Bogotá, el de Ibagué y el Orquideario de Tolima.
O sea, todos estamos unidos, vamos en la misma dirección y eso, creo, es lo más importante. Cuando todos compartimos un pensamiento único, podremos hacer cosas.
¿Qué tipo de colecciones de José Celestino Mutis guardan en el RJB?
Cuando estuvimos este año, tuvimos la suerte de ir a la Biblioteca Nacional y lo que allí se exhibía era parte de la colección de libros de Mutis, relacionada con las ciencias naturales.
En el Jardín Botánico conservamos en el archivo todo lo relativo a los dibujos de la Expedición Botánica. De estos, hay unos 7 000, más o menos, que están coloreados. Y de esos 7 000, hay unos 400 o 500 que son de Mariquita y se hicieron allí, en la casa de los pintores.
Y luego hay dibujos en blanco y negro y otros en sepia, pero, sobre todo, son los de la expedición. Porque en la época de Mutis uno de sus grandes logros fue que, aunque no era el dibujante, sí sabía cómo debían reflejarse esas plantas.
¿Se puede consultar?
La verdad que él montó como si dijéramos la primera Universidad de Bellas Artes en todo lo que sería Sudamérica, formando a jóvenes criollos, algunos fueron grandes, grandes, grandes dibujantes como Francisco Javier Matiz y, bueno, eso es un legado muy importante.
Nosotros lo conservamos con muchísimo cariño y lo tenemos en el archivo del RJB. No es muy grande, pero está muy bien acondicionado. Es una de nuestras joyas, no solo del jardín, sino también para todas las personas que puedan venir a verlo. No es un legado que se pueda consultar directamente porque, claro, es muy sensible.
Se ha podido conservar en Madrid porque aquí tenemos un clima bastante seco y, en épocas antiguas, no contábamos con los medios que tenemos ahora para conservarlo, pero todo el legado se ha conservado muy bien.
¿Está digitalizado el archivo?
Sí, sí, toda la colección de dibujos de Mutis está digitalizada y puede consultarse en la página web del Jardín. De hecho, se consulta muchísimo; de forma continuada nos piden permisos porque, claro, lo que está digitalizado está en formato de píxel para poder estar en las páginas web.
Luego, siempre que alguien tiene que utilizar algún dibujo para un trabajo científico o una tesis doctoral, tenemos que volver a escanearlo a mayor resolución y enviárselo a la persona.
El dibujo de Heliconia latispatha Benth, también conocida como «platanillo», ilustra el mes de febrero del Calendario del Real Jardín Botánico 2027. Imagen: RJB – CSIC.
Son muchos proyectos en marcha…
Nosotros intentaremos publicar un libro aplicado, en un año o dos, que pueda ser de una forma didáctica, de lectura fácil, porque la flora de Mutis se sigue publicando desde hace muchísimos años, pero aún nos quedan 11 volúmenes más o menos. Y bueno, no sé si llegaremos a ver publicado todo, porque son volúmenes muy grandes. Lleva mucho tiempo, la cuestión del legado Mutis es que hay dibujos, pero no dejaron descripciones botánicas.
Entonces, en esas descripciones llevamos muchos años colaborando con Colombia y con un especialista de un grupo que revisa todas las láminas e identifica las colecciones. De hecho, de algunas láminas se han descrito nuevas especies que no se han vuelto a encontrar, que solo están reflejadas, y sabemos que han existido porque los dibujantes de Mutis eran muy buenos; o sea, no se inventaban las plantas. Ellos reflejaban lo que habían encontrado.
¿Qué tanto se conoce en España la obra de Mutis?
Pues pasa casi siempre: o sea, en España se conoce mucho en el ámbito botánico; también en las ciencias.
No tanto en las escuelas, donde, por ejemplo, en Colombia sí se conoce mucho a Mutis. O sea, yo me acuerdo de estar en Cali hace un par de años y había unos jóvenes estudiantes; entonces, cuando vieron que éramos del Real Jardín Botánico, decían: «Mutis», no sé qué, tal, o sea, que estaban muy relacionados. Aquí en España, no se le ha dado tanta importancia. Cuando él, por ejemplo, nació en Cádiz, sí que hay una pequeña ruta ilustrada que se puede hacer y te enseñan, más o menos, dónde estudió medicina, pero no es algo muy consolidado.
Y eso también es una tarea que me he propuesto hacer, también con Fundación Botánica, porque nos gustaría establecer una ruta Mutis que empiece o acabe, según de dónde sales: en Cádiz o en la zona de la Mina de Sapo (Valle del San Juan, Tolima), donde estuvo Mutis. O sea, establecer un trayecto que también sea una ruta turística-cultural, de alguna manera.
El calendario incluirá envíos a Colombia; seguramente muchos amantes de la botánica no querrán perdérselo…
En principio, hemos publicado 3 000 ejemplares del calendario. Lo estamos distribuyendo a los centros institucionales, es posible que se puedan enviar también por correo si nos solicitan, pero, claro, tiene que ser a nivel institucional porque a nivel particular es mucho más complicado. El envío es bastante caro y tenemos que ver cómo podríamos hacerlo.
Ya para finalizar, sé que le encantó el mangostino…
Bueno, me encantó porque no lo había probado y me pareció ideal, o sea, como como planta, como fruto comestible y luego todo lo que estaba alrededor, toda esa industria que hay, que aprovechan casi todo porque hasta había figuritas decorativas hechas con la cabeza que era un mangostino seco. Y entonces, bueno, me pareció interesante todo ese aprovechamiento cultural que se le da a esa fruta. Había una tiendecita chiquitita que tenía de todo, hasta helados y cosméticos del mangostino; muchísimo aprovechamiento.
Y eso es lo que realmente queremos hacer: hay dos pequeños proyectos de aprovechamiento. No solo conocer la biodiversidad, que ya es muy importante, sino también poder aprovecharla.

Contraportada del calendario. Imagen: RJB – CSIC
Imagen superior: portada del calendario 2027 del Real Jardín Botánico. Presenta el ‘cacao esquinado o de cintillas’, planta representativa del bosque húmedo tropical de Mariquita, una malvácea cuyo nombre científico es Theobroma cacao.



