Según el Ministerio, la declaratoria de la Zona de Reserva de Recursos Naturales en la Amazonía constituye una medida estratégica para salvaguardar más del 80% de su cobertura boscosa, proteger la seguridad hídrica y alimentaria del país, y fortalecer los derechos y medios de vida de las comunidades amazónicas.
Consulta pública sobre el proyecto de resolución que declara el Bioma Amazónico como una Zona de Reserva de Recursos Naturales Renovables, abrió el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible por los próximos 15 días.
El fin es que la ciudadanía acceda al documento y luego de su análisis realice comentarios, observaciones y propuestas mediante un formulario anexo http://bit.ly/4820jEj
“La medida busca proteger 483.164 km² del Bioma Amazónico, salvaguardando el agua, la biodiversidad y la estabilidad climática de millones de personas en Colombia y el mundo”, explica la entidad.
La ministra de ambiente, Irene Vélez aseguró que la decisión es un paso histórico para garantizar que la Amazonía no llegue al punto crítico de no retorno, escenario en el cual el ecosistema perdería su capacidad de regeneración y se desencadenarían procesos irreversibles de degradación.
“Esta medida es clara: buscamos restringir las actividades extractivas convencionales en departamentos como Amazonas, Caquetá, Putumayo, Guaviare, Guainía y Vaupés. Lo hacemos para evitar la pérdida y degradación de bosques; el acaparamiento hídrico y la contaminación de nuestros ríos; la acumulación de impactos ambientales surgidos por décadas de explotación industrial de hidrocarburos y, en menor medida, minería en la Amazonía”.
El Ministerio argumenta que este bioma enfrenta crecientes presiones derivadas de la minería y los hidrocarburos, actividades que generan impactos acumulativos y riesgos estructurales: “La apertura de infraestructura en departamentos como Putumayo y Caquetá ha potenciado de manera directa e indirecta la deforestación, la fragmentación de los ecosistemas y la pérdida de cobertura boscosa, al tiempo que disminuye la calidad del agua y degrada los suelos. Estos efectos, al interactuar con el cambio climático, se amplifican en cascada, afectando la seguridad hídrica, alimentaria y la gobernanza territorial del país”.
La declaratoria hace parte del Plan Integral de Contención de la Deforestación en el país. Al restringir las actividades extractivas en la Amazonía, se fortalece la lucha contra uno de los motores de pérdida de cobertura boscosa y degradación de ecosistemas. La medida se articula con programas de control y monitoreo, restauración ecológica y gobernanza territorial, buscando reducir las presiones sobre el bosque amazónico y garantizar su papel como sumidero de carbono y regulador hídrico esencial para Colombia y el planeta, plantea la entidad.

Amazonia colombiana. Imagen: Minambiente.
Considera que permitir nuevas actividades extractivas incrementaría la vulnerabilidad de la Amazonía, debilitando fenómenos esenciales como los ‘ríos voladores’, grandes corrientes de vapor de agua que se originan en la selva y transportan humedad hacia otras regiones, abasteciendo de agua a Colombia y gran parte de Sudamérica.
Así, el Ministerio asegura que aplica los principios de precaución y prevención, restringiendo actividades de minería e hidrocarburos en la zona.
Advierte que el proyecto respeta las situaciones consolidadas y establece un régimen de transición, es decir que los títulos o contratos vigentes, que tengan licencia ambiental, podrán ejecutarse hasta el término del contrato.
Afirma que esta medida cuenta con respaldo técnico y científico, contenido en el Documento Técnico de Soporte que integra información sobre biodiversidad, recursos hídricos, cambio climático y presiones extractivas.
Ecosistema estratégico
El Bioma Amazónico colombiano abarca 483.164 kilómetros cuadrados, lo que representa el 42,3% del territorio continental del país y el 7% de la superficie total de la gran Amazonía. Se trata de un ecosistema estratégico cuya magnitud lo convierte en un pilar para la regulación climática, la biodiversidad y la seguridad hídrica a escala nacional y regional.
Este territorio se distribuye en 10 departamentos: seis de ellos en su totalidad (Caquetá, Putumayo, Amazonas, Guainía, Guaviare y Vaupés) y cuatro de manera parcial (Meta, Vichada, Cauca y Nariño). Está zona comprende 61 municipios, de los cuales 43 están incluidos completamente y 18 de manera parcial, además de 18 áreas no municipalizadas.
En cuanto a figuras de protección y manejo, el 22,9% del Bioma Amazónico es parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), mientras que el 55% del territorio corresponde a resguardos indígenas, con una superficie cercana a los 26,8 millones de hectáreas. Estas características reflejan la importancia de este territorio como espacio de conservación, de vida y de salvaguarda de la diversidad cultural y natural del país.



