Cada año, el Golfo de Panamá experimenta un evento de afloramiento estacional, generalmente durante los meses secos de enero a abril, llamado surgencias. Este proceso trae agua fría y rica en nutrientes de las profundidades del océano a la superficie y desempeña un papel crucial en la productividad marina y la regulación climática regional.
Este afloramiento ofrece beneficios ecológicos y económicos críticos: las aguas profundas ricas en nutrientes alimentan el fitoplancton (organismos acuáticos marinos que soportan la fotosíntesis) que sustenta las redes alimentarias productivas y las pesquerías, mientras que las aguas frías de afloramiento generan una especie de amortiguadores térmicos que moderan los eventos de blanqueamiento de corales.
Sin embargo, en 2025, por primera vez desde que comenzaron los registros, este afloramiento no ocurrió. El análisis científico atribuye esto a la reducción de la actividad de los vientos alisios, que generalmente impulsa el afloramiento a través de los chorros de viento costeros.
Los datos sugieren que la causa fue una reducción en la frecuencia, duración y fuerza de los chorros de viento de Panamá, posiblemente relacionada con la posición de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) durante La Niña 2024-2025, aunque los mecanismos siguen sin estar claros.
Esta zona está ubicada en zona ecuatorial es clave en la meteorología mundial global donde convergen los vientos alisios del hemisferio norte y sur, generando un cinturón de baja presión que provoca lluvias intensa o tormentas.
Sin embargo, es probable que su ausencia traiga consecuencias significativas, incluida la disminución de la productividad pesquera y el estrés térmico exacerbado en los corales que generalmente se benefician del enfriamiento del afloramiento, dice el Programa Espacial de la Unión Eiuropea Copérnicus. «Este evento subraya cómo la alteración del clima puede amenazar los sistemas de afloramiento tropical impulsados por el viento, que siguen siendo poco monitoreados y estudiados a pesar de su importancia para la ecología y las economías costeras».
La ausencia de surgencias puede tener importantes implicaciones ecológicas, incluida una menor disponibilidad de nutrientes y un mayor estrés en los ecosistemas marinos.
Esta imagen, derivada de los datos proporcionados por el Servicio Marino de Copernicus, muestra la temperatura de la superficie del mar (SST) en el área en marzo de 2024 y marzo de 2025. La comparación revela aguas superficiales más cálidas en marzo de 2025, consistentes con la ausencia de intrusión de agua fría normalmente asociada con el afloramiento.
Los datos marinos de Copernicus permiten un seguimiento continuo de los cambios oceánicos y proporcionan información clave para la investigación climática y la política medioambiental en las regiones costeras.
















































