Los temas que Estados Unidos sacó de la agenda de la COP17
Marioldy Sánchez, representante de América Latina y el Caribe en el Panel de la Sociedad Civil de la Convención de Naciones Unidas contra la Desertificación (UNCCD), la COP17, afirma que el tercer sector se mantiene activo en la cumbre global mediante diálogo, protestas y propuestas para la restauración de los suelos, pese al golpe que representó que los temas clave para la sociedad civil, mujeres, jóvenes y pueblos indígenas quedaran fuera de agenda a pedido de Estados Unidos.
La primera semana de la Convención de Naciones Unidas en la Lucha contra la Desertificación y la Sequía (COP17) fue especialmente complicada para el sector de la sociedad civil, que esperaba discutir diferentes propuestas que incrementaran la participación de sectores como mujeres, pueblos indígenas, jóvenes y comunidades locales en las negociaciones ambientales. Sin embargo, esto no pasó. A pedido de Estados Unidos, los países decidieron que esta agenda no se abordaría y diferentes propuestas de estos sectores quedaron en suspenso.
Dentro de la Convención existe un Panel de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) que coordina la comunicación y colaboración de cerca de 1200 organizaciones acreditadas como observadoras en la cumbre y que buscan constantemente participar en la COP para incidir en las decisiones de los países.
Marioldy Sánchez, de la Asociación para la Investigación y Desarrollo Integral (AIDER), es también representante de América Latina y el Caribe en el Panel de la Sociedad Civil de Naciones Unidas, un cargo honorífico y voluntario que contribuye a coordinar las iniciativas y participación de todas las organizaciones acreditadas.
Con años de experiencia en el seguimiento y la participación en las negociaciones de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, Sánchez cuenta lo que ha implicado esta primera semana de la COP17 y las señales para imaginar un mayor reconocimiento a mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades locales en este tipo de cumbres globales.

Representación de sociedad civil de Latinoamérica en la COP17, en Ulán Bator, Mongolia. Foto: cortesía UNCCD
¿Cómo evalúa el aporte que ha tenido el Panel de Sociedad Civil de la convención?
El Panel de Sociedad Civil se creó por mandato en la COP9. Desde entonces, en cada COP se ha venido reforzando el reconocimiento y los mecanismos para involucrar a diferentes actores de la sociedad civil, organizaciones, pero también tener las voces de grupos como las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas, comunidades locales, y en esta COP17 en particular una visibilidad de la comunidad de pastores.
Cuando empezó la convención no eran muchas las organizaciones acreditadas, pero hemos ido creciendo y la tendencia en los últimos años ha sido mayor, prácticamente en menos de cuatro años se ha duplicado el número de organizaciones acreditadas.
La convención está creciendo. Cada vez hay mayor atención a la agenda de la tierra en las negociaciones internacionales y eso ha traído la atención de muchas más organizaciones, principalmente organizaciones que son de nivel local, lo cual enriquece mucho el diálogo, las discusiones, el intercambio que se tiene en todos los procesos formales de esta convención.
Sin un mecanismo como el panel sería muy complicado organizar a toda esa red y además a los grupos o las iniciativas que también han ido surgiendo en los últimos años como los caucus [espacios donde líderes indígenas, de mujeres y jóvenes eligen a representantes que expresan inquietudes y necesidades en los altos espacios de negociación política].
La siguiente semana será crucial para que la sociedad civil pueda rescatar el avance de su agenda en temas de desertificación y sequía. Estamos aquí para ayudar, no para bloquear o generar conflicto”, Marioldy Sánchez.
Existen hoy dos caucus reconocidos, el caucus de género y el caucus de jóvenes, que tienen una dinámica muy propia. Cada quien con sus particularidades. Por ejemplo, hay muchos representantes de jóvenes que no están afiliados a una organización, pero participan en el caucus. Entonces, atraen a más actores de la sociedad civil. El caucus de género también tiene representantes de gobiernos.
De alguna manera esas agendas tienen que confluir, conectarse y el rol que tiene el panel de sociedad civil es eso: tener sinergias entre las agendas, colaboración, traer más conocimiento y experiencia a estas reuniones.
Es una pena por eso que no haya habido oportunidad, parece que ya no va a haber, de discutirlo en la COP17, que es un momento que propicia revisar el trabajo, si las estructuras o los mecanismos están siendo efectivos, cómo se puede mejorar o recibir formalmente retroalimentación de los delegados para seguir mejorando el mecanismo.
Ahora esto se ve interrumpido, de todos modos la sociedad civil aquí sigue y tenemos los eventos paralelos. A pesar de no tener el tema en la agenda oficial hemos podido recibir mucha retroalimentación de los delegados.
Ese es el valor que aporta. Lo que hacemos es coordinar y facilitar la participación ordenada, puntual y dar orientaciones a organizaciones nuevas que no conocen cómo navegar las negociaciones para que también puedan aprender y llevar la información a sus países, a sus comunidades.

Los pueblos indígenas, junto con otros actores de la sociedad civil, fueron excluidos de la agenda oficial de la COP17 de Desertificación. Foto: Gonzalo Ortuño López
¿Cómo asimiló el panel el retiro de la agenda de sociedad civil de la agenda oficial y que han hecho al respecto?
Por supuesto que es un golpe duro. Cada uno de nosotros como miembros del panel estamos muy sorprendidos y también decepcionados por la situación.
Aprovechamos para hacer una declaración sobre la preocupación y las consecuencias de que los temas no sean abordados en la agenda oficial. Tomamos esa acción inmediata y luego coordinamos la preparación de una declaración conjunta de todos los actores no estatales, la sociedad civil que está presente aquí. Todos los días, una hora antes del inicio de la agenda oficial, podemos explicarle a todos los participantes la situación, propiciar intercambios entre todos para compartir estrategias, opiniones y encontrar mecanismos en común en los que estamos de acuerdo para avanzar.
En el caso de Perú, por ejemplo, históricamente ha habido una cooperación muy fluida entre organizaciones de sociedad civil y los gobiernos para la agenda de esta convención. Hay una relación de diálogo y lo que hemos hecho es tratar de que ese diálogo no se rompa y expresar nuestra preocupación y de alguna manera hacerle llegar este pedido de que puedan apoyar una moción o invitar a una reconsideración y que se vuelvan a reinsertar los temas.
Además de Estados Unidos, que objetó los temas de género, entre otros, Rusia también objetó la agenda oficial de la COP17 y obligó a modificarla. ¿Se tiene claridad en los motivos de Estados Unidos y Rusia para objetar la agenda?
En el caso de Rusia se presentaron los argumentos. Es clara la razón por la que ellos objetan. Tiene que ver con no haber aceptado la incorporación de uno de sus científicos a una de las iniciativas de la convención. Eso tiene que ver netamente por temas probablemente geopolíticos que escapan definitivamente a los objetivos que tiene esta convención, que es un cuerpo técnico.
Lamentablemente la política y las relaciones internacionales pueden terminar a veces influyendo en espacios como este. No debería ser el caso.
En el caso de Estados Unidos, nosotros no tenemos acceso a todas las reuniones, entonces no tenemos información. La oficial es la que fue dada aquí en la plenaria y que está grabada. Para nosotros no habría una razón lógica y todo lo demás ya sería especular o pensar en motivos de otro tipo que escapan a lo que tendría que verse aquí.

La decisión de no incluir en la agenda temas impulsados por la sociedad civil ha provocado tensiones y protestas en la COP17. Foto: cortesía UNCCD
¿Qué consecuencias tiene esta decisión para la participación de la sociedad civil en la COP17?
Es un retroceso porque no estamos avanzando. Esta COP venía con mucha expectativa desde el lema “Restore Land, Restore Hope” [restaurar la tierra, restaurar la esperanza] y claramente esto está en contra del lema que se había establecido oficialmente.
En concreto, había dos puntos que tendrían que haberse aprobado en esta COP17: la creación del Caucus de Pueblos Indígenas y el Caucus de Comunidades Locales. Estos grupos han venido trabajando desde la COP de Riyadh [2024] haciendo consultas. Se han invertido recursos, tiempo, esfuerzos para poner por escrito una propuesta de términos de referencia que lleve a la creación de estos caucus y ahora si es que esto continúa así y no llega a ser aprobado, estamos hablando de dos años más de esperar un reconocimiento que indudablemente hubiera podido acelerar mucho las iniciativas y el intercambio entre estos grupos en beneficio de la implementación de la convención.
El tener un Caucus de Pueblos Indígenas puede enfocarse específicamente al gran bagaje de saberes, conocimientos tradicionales o ancestrales, las soluciones que específicamente están implementando en los territorios y su también particular situación de vulnerabilidad.
Viene una desventaja de no aprobar el caucus ahora porque va a ser más retador poder conectar las agendas, porque no va a ser una iniciativa que esté reconocida plenamente para comenzar una articulación de manera más efectiva.
Todas esas conversaciones no van a poder pasar de la manera que uno quisiera, mientras no haya una claridad y una formalidad que lamentablemente no se va a dar en esta COP17.

La Convención de las Naciones Unidas de la Lucha contra la Desertificación (UNCCD) se realiza en Ulán Bator, Mongolia, entre el 17 y 28 de agosto. Foto: cortesía UNCCD.
¿Considera que la creación de estos espacios de participación de la sociedad civil están en riesgo?
Si bien esto ha sido un revés para toda la agenda de sociedad civil, no vamos a dejar pasar la oportunidad de estar aquí, hay un fuerte intercambio entre los actores, hay muchos países que han expresado su apoyo y que están interactuando [como la Unión Europea y Brasil], dando su retroalimentación a los grupos. En estas dos semanas seguro van a poder decir que han ganado también mucho por este intercambio.
Sigue esta voluntad de los grupos de seguir avanzando y ser pacientes en muy probablemente esperar hacia la COP18 para tener la decisión. Indudablemente desde el Panel de la Sociedad Civil se seguirá apoyando en la creación y constitución de estos dos caucus.

Sánchez destaca la organización de grupos de la sociedad civil en la COP17, pese a que su agenda no fue incluida oficialmente en las negociaciones. Foto: Gonzalo Ortuño López
¿Qué señales darían la esperanza para retomar la agenda propuesta?
Eso va a estar en que los países que han expresado su disconformidad con haber retirado los temas de agenda puedan encontrar un mecanismo dentro de las reglas y procedimientos de la convención para llevar esto a una nueva discusión.
Puede ser complicado considerando también que quizás estas reglas y procedimientos podrían no ser del conocimiento de todos los delegados. Hay delegaciones que son más fuertes que otras en términos de expertise y de capacidad de poder seguir las negociaciones, pero la esperanza no se pierde.
La próxima semana es el segmento de alto nivel, sabemos que llegan representantes de ministerios, quizás eso pueda también de alguna manera reactivar o reforzar un poco a aquellos países que sienten que eso tendría que ser tratado por esa vía. Nosotros seguiremos esperando y tenemos todo preparado para seguir adelante y discutir los temas.
Definitivamente vamos a seguir defendiendo los temas de género y las sinergias que forman parte de las recomendaciones de nuestros mensajes clave. El hecho de que la convención haya incorporado el tema de género en la agenda tiene que ver mucho por el resultado de la incidencia que ha hecho la sociedad civil al respecto.
Las recomendaciones que se dan no son con un ánimo de separarnos o de conflicto, sino por el contrario, son para ponernos a disposición de quienes sabemos que toman las decisiones y ofrecer una colaboración, que yo creo que es posible. Al final todos estamos aquí por el mismo objetivo, ¿por qué no pensarlo así?
El mensaje sería para los países, que quizás en algún momento se ha podido romper algún mensaje que no llegó bien, pero todos los que estamos aquí estamos prestos a colaborar con los países. Estamos para ayudarlos, no para bloquear o para generar problemas o para generar conflictos, sino al contrario, estamos aquí para ayudar a alcanzar las metas.
Por eso es que exigimos, queremos estar aquí porque nos preocupa lo mismo que ellos. Sentimos que sin ese involucramiento, las soluciones o las acciones no van a poder ser sostenidas en el tiempo o no van a ser efectivas. Y eso debería ser del mayor interés.
Información de contexto sobre la COP17:
Latinoamérica en la cumbre mundial sobre desertificación y sequía
Imagen superior: Marioldy Sánchez es representante de la sociedad civil en las negociaciones de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación. Sánchez destaca la organización de grupos de la sociedad civil en la COP17, pese a que su agenda no fue incluida oficialmente en las negociaciones.
Foto: Gonzalo Ortuño López
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