La recurrencia de movimientos telúricos en el territorio colombiano debe consolidarse en la cultura de la prevención.
La Unidad de Gestión del Riesgo (UNGRD) establece directrices para salvaguardar la integridad física de la familia ante un evento sísmico, como el ocurrido el pasado 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó.
El conocimiento de las medidas de autoprotección es una herramienta eficaz para minimizar el peligro, explica la entidad.
«Es necesario tener un plan familiar de emergencia como respuesta ante un temblor, se deben conocer las zonas seguras dentro de la casa, como columnas estructurales y los puntos de encuentro seguros en el exterior, por ejemplo parques o zonas abiertas libres de postes de luz o cables. Se deben asignar roles claros para la evacuación, especialmente si hay niños, ancianos o personas con movilidad reducida».
También preparar el kit de emergencia o mochila de supervivencia, que debe estar ubicado en un lugar accesible cerca de la salida principal. Este kit debe contener:
- Agua embotellada y alimentos no perecederos para un mínimo de tres días.
- Un botiquín de primeros auxilios completo, incluyendo medicamentos esenciales de uso diario.
- Linterna y radio portátil con pilas de repuesto.
- Silbato para emitir señales de auxilio en caso de quedar atrapado.
- Copias físicas de los documentos de identidad guardadas en bolsas impermeables.
La familia debe asegurar el entorno físico, por lo que es indispensable fijar firmemente a las paredes aquellos muebles altos y pesados que puedan volcarse como bibliotecas, armarios o televisores. Asimismo, se deben mantener sin obstáculos los pasillos y las rutas de evacuación.
Amplia la información en: ¿Qué hacer frente a un sismo?.



















