Ciudadanía pide reforzar la ayuda para que el incendio no se extienda al centro del Santuario de Fauna y Flora, donde ya se han quemado 750 hectáreas. Por aire y tierra, más de 250 personas combaten el fuego en diferentes flancos de los cerros y áreas boscosas. Ofrecen recompensa ante posibles pirómanos.
El incendio que comenzó el pasado sábado 19 de septiembre, en área urbana de Villa de Leyva, Boyacá, alcanzó en las últimas horas, al Santuario de Fauna y Flora de Iguaque.
Después de tres días de fuego y llamas, hasta de 20 metros de altura, hay un reporte general de 1200 hectáreas quemadas, de las cuales 750 corresponden al área protegida.
La Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD) dijo que este lunes 21 de septiembre, tres helicópteros hicieron 75 descargas de agua en puntos críticos, se mantienen dos focos activos, uno en el cerro San Marcos y otro en la vereda La Castellana.
A la misma hora y durante un sobrevuelo, el gobernador de Boyacá Carlos Amaya informó que los únicos helicópteros que estaban trabajando son los contratados por la gobernación, cuyo contrato asciende a 750 millones de pesos. Una de las naves oficiales habría sufrido una falla técnica.
“Pido al gobierno nacional que no pare los helicópteros, por el contrario, envíe más. El corredor hacia Sáchica está casi extinto, pero hay que evitar que las llaman sigan afectando el Santuario”.
Dio tranquilidad a los habitantes porque cerca de la zona urbana fueron apagados los fuegos presentados el domingo. “El único incendio activo es el corredor de Chíquiza San Pedro de Iguaque”.
Sin embargo al cierre de esta edición se informaba que el incendio se reactivaba con los vientos de la noche hacia las veredas de Villa Rosita, Juan Díaz y La Hondura, en la vía a Chíquiza, área del Santuario.
Según la UNGRD, “el incendio se encuentra controlado en un 75 % y las labores aéreas y terrestres no se detendrán hasta lograr su liquidación total.
Inició el sábado
A las 1:50 de la tarde del sábado 19 de septiembre apareció la primera columna de humo en el sector de la Marmolera en las faldas del cerro San Marcos, detrás de la zona urbana de Villa de Leyva.
El fuego comenzó a extenderse debido a la sequía en la zona y a los fuertes vientos, lo que ocasionó que en pocas horas se presentaran nuevos focos. Decenas de voluntarios se desplegaron a las zona afectada, pero al caer la tarde el incendio se había desbordado.
Decenas de personas del Alto Ricaurte reclamaban con urgencia la presencia de helicópteros para evitar que las llamas siguieran por todo Morro Negro, cadena montañosa que atraviesa el municipio.
El Comité de Gestión del Riesgo de Villa de Leyva, instaló el Puesto de Mando Unificado (PMU) en la Casa de Justicia y declaró la calamidad pública.
En este participó el ministro de Ambiente Fabio Arjona, quien dijo que el incendio pudo ser provocado: «De acuerdo con información preliminar de la @UNGRD, el incendio habría sido provocado; las autoridades competentes adelantan las verificaciones correspondientes».

Cerro de San Marcos, Villa de Leyva. Imagen:UNGRD
Se destinó el coliseo para la atención primaria como albergue para personas afectadas, entre estos voluntarios y organismos de socorro, igual que para descentralizar el hospital, recibir ayudas y atender la emergencia.
Parques Nacionales pidió a la ciudadanía el apoyo a las autoridades y la disposición de bebederos para la fauna afectada.
En horas de la noche el PMU declaró urgencia manifiesta por alerta roja, se hizo una evaluación preliminar que arrojó unas 40 hectáreas arrasadas y se anunció que al amanecer del domingo llegarían dos helicópteros contratados por la Gobernación de Boyacá.
“La emergencia está controlada en un 30 por ciento”, comentaron los bomberos de la localidad.
En la gobernación de Boyacá se hacía referencia a unas 70 hectáreas quemadas el primer día y el fuego seguía avanzando en la noche.
Fuera de control
El domingo 20, las llamas se habían acercado a zonas habitadas. Uno de los hoteles impactados por las llamas fue Suites Arco Iris ubicado en la zona alta del cerro, parte de su infraestructura y todas sus áreas verdes fueron dañadas por las llamas. “Desde las 9:00 de hoy solicitamos de manera reiterada y oportuna la gestión de un helicóptero, pero la ayuda no llegó”, dijo en comunicado la empresa al agradecer a los trabajadores y ciudadanos por acudir al llamado y ayudar a que los daños no fueran más graves.
Antes de medio día los huéspedes de hoteles como El Duruelo debieron ser retiraros de las instalaciones.
Para entonces cuatro helicópteros con el sistema Bambi Bucket se habían incorporado a las operaciones arrojando agua y líquido retardante de manera escalonada en las áreas de mayor conflagración. Los aparatos trabajaron hasta las seis de la tarde y se desplazaron al batallón de Chiquinquirá. Las llamas habían llegado a los vecinos municipios de Sáchica, Chíquiza y Gachantivá.
Una casa alcanzó a quemarse en la parte baja, sector de Las Vegas, de esta última localidad, reportó el Cuerpo de Bomberos de Villa de Leyva.
“La comunidad fue el primer respondiente, a ellos hay que darles las gracias por cuidar su territorio. Recomendamos revisar las cenizas porque estas pueden volver a generar llamas”, pedía uno de los bomberos de Villa de Leyva.
Según el Gobernador de Boyacá, este día los helicópteros contratados hicieron 170 descargas con 260 mil litros y 400 personas en total estaban atendiendo la emergencia, desde la logística a los hombre sen las líneas de fuego.
Refuerzos
La Brigada Forestal de los Bomberos de Tunja se activó desde el primer día y además de hombres, desplazó un camión de bomberos con 10 unidades forestales especializadas y un carro cisterna, que ayudó a abastecer a los Bomberos de Bogotá.
Justamente el Distrito Capital envió 16 bomberos, un administrativo y seis vehículos.
Duitama, Samacá, Tinjacá, Tibasosa y Ráquira aportaron ayudas en hombres, agua y materiales para trabajo en campo.
Dado que no se había logrado controlar los incendios, Nicolas Méndez, alcalde encargado de Villa de Leyva, suspendió las clases para escuelas y colegios de primaria y bachillerato.
Igualmente solicitó la donación de guantes de carnaza, tapabocas N95, vaselina, agua, frutas y alimentos para las 200 personas pertenecientes a los organismos de socorro y fuerza pública que trabajan por turnos en los distintos frentes.

Bosque de pinos, luego de ser apagado en Villa de Leyva. Imagen: Defensa Civil.
Ofrecen recompensa
Luego de que el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, manifestara que el incendio pudo ser ocasionado por manos criminales, la Gobernación de Boyacá ofreció una recompensa de 45 millones de pesos para quien informe sobre posibles causantes de la conflagración.
“Quienes conocen la región saben que pudo ser provocado, encontraremos los responsables y por eso asignamos 45 millones de pesos. Ojalá se tenga un caso de justicia ejemplar para que los criminales que juegan con fuego entiendan cómo es de grave la situación”, dijo Amaya.
Espera que Fiscalía y autoridades encuentren pronto los responsables. Explicó que con los recursos que se han destinado a apagar los incendios se podrían realizar varias obras sociales: “Los dos helicópteros que hemos conseguido valen 750 millones de pesos, con eso podríamos hacer varias escuelas, construir un acueducto, son recursos cuantiosos y quienes provocaron esto deben pagar”.
Pidio a Fiscalía y a la Policía Nacional que agilicen en la búqueda de los supuestos autores.
En las útimas horas Red +Noticias informó sobre una mujer que había sido dejada en libertad por un fiscal de Tunja, luego de haber sido acusada de ser causante del incendio. Varios testigos habrían presentado pruebas y denuncias ante las autoridades.

El helicópero traslada el personal en el cerro de San Marcos de Villa de Leyva. Imagen: UNGRD




